Eduardo Hernández Kalifa: Rumbo al Everest, paso a paso hacia lo más alto

Eduardo Hernández Kalifa: Rumbo al Everest, paso a paso hacia lo más alto

A sus 25 años, Eduardo Hernández Kalifa se prepara para una de las aventuras más desafiantes que puede emprender un ser humano: escalar el Monte Everest. Si lo logra, se convertirá en el segundo panameño en alcanzar la cima más alta del mundo y el más joven en hacerlo. Su travesía, llamada Proyecto Everest, lo llevará por un recorrido de cuatro etapas que incluirá las cumbres del Cotopaxi y Chimborazo en Ecuador (2025), el Kilimanjaro en Tanzania (2026), el Aconcagua en Argentina (2026) y, finalmente, el Everest en 2027. Pero más allá de los récords, lo mueve algo mucho más profundo: demostrar que los límites son mentales.

El inicio de una pasión

Eduardo creció rodeado de naturaleza y con padres que lo impulsaban a explorar el mundo con curiosidad. “Desde niño practicaba deporte, pero fue en una caminata con mi mamá, a los 17 años, cuando sentí esa conexión con la montaña. Ese día encontré mi pasión”, recuerda.
Fue el inicio de un camino que, aunque exigente, ha llenado su vida de propósito.

Soñar sin límites

En 2019 viajó a Nepal y conoció a los sherpas, legendarios montañistas que han escalado el Everest en repetidas ocasiones. “Ver a otros cumplir sus sueños me hizo preguntarme: ¿por qué yo no? Conocí sherpas que habían subido el Everest más de diez veces, y entendí que los límites son mentales”, cuenta.
Esa experiencia encendió en él una determinación inquebrantable: no solo alcanzar la cima del mundo, sino inspirar a otros panameños a soñar en grande.


El reto más alto: cuerpo, mente y espíritu

“El Everest representa el límite”, explica Eduardo. “Es el punto más alto al que puede llegar un ser humano caminando. No se trata de fama ni de récords, sino de conocer de lo que soy capaz.”
Para prepararse, entrena entre cinco y seis días a la semana, fortaleciendo fuerza, resistencia y estabilidad. Pero, según él, el verdadero entrenamiento ocurre en la mente. “Hay días en los que no quiero entrenar, y aun así lo hago. La disciplina es parte del proceso. Vivir al nivel del mar es un reto, así que subir otras montañas antes del Everest me ayuda a aclimatarme y a conocer mi cuerpo.”

El valor de la calma

Escalar montañas no solo exige fuerza, sino equilibrio emocional. Eduardo lo tiene claro: “En la montaña, si pierdes la cabeza, pierdes todo. He aprendido que llegar con vida a casa es más importante que llegar a la cima. La montaña siempre estará ahí para otro intento.”
Esa filosofía lo ha acompañado en momentos de duda, agotamiento y miedo. “Aprendí que la mente puede más que el cuerpo. Cuando recuerdas por qué empezaste, sigues adelante.”

Lecciones desde las alturas

Su travesía al campamento base del Everest —un recorrido de 16 días por los Himalayas— marcó un antes y un después en su vida. “Escuchar las historias de los sherpas que habían escalado hasta dieciséis veces me hizo entender que la verdadera fuerza está en el propósito.”
De las montañas ha aprendido paciencia, humildad y gratitud. “La vida no se trata de correr, sino de avanzar paso a paso. La montaña te enseña que las cosas que más valen la pena no son fáciles de conseguir.”

Un mensaje para su generación

Aunque joven, Eduardo ha descubierto la importancia de la disciplina y la resiliencia. “Cada día me pregunto: ¿qué tanto lo quiero? Cuando tienes claro el ‘por qué’, la disciplina se vuelve natural.”
A los jóvenes que sueñan en grande les deja un consejo simple pero poderoso: “Inténtenlo. No esperen a tenerlo todo claro. Empiecen, aunque no vean el camino completo.”

Más allá del Everest

El Proyecto Everest no es el final, sino el comienzo de una historia de propósito y superación. “Después del Everest quiero seguir subiendo montañas alrededor del mundo y eventualmente completar las Siete Cumbres. Pero, sobre todo, quiero contar historias que inspiren.”
Su meta es que otros panameños se atrevan a apuntar alto, sin importar cuál sea su propia “montaña”. “No busco que todos suban el Everest, pero sí que tomen parte de esta historia como inspiración para construir la suya. Sueña y busca cómo materializar esos sueños.”

El mensaje final

Antes de cerrar la entrevista, Eduardo sonríe. Habla con la serenidad de quien ya está disfrutando el viaje.
“Cree en ti y hazlo con propósito. Lo importante no es la cima, sino en quién te conviertes mientras subes.”

🗻 Proyecto Everest
Etapas:

  • Ecuador (noviembre 2025): Cotopaxi + Chimborazo
  • Tanzania (junio 2026): Kilimanjaro
  • Argentina (diciembre 2026): Aconcagua
  • Nepal (abril 2027): Everest

Imágenes cortesía de Eduardo Hernández Kalifa

Editor

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